La ofensiva del Tet, lanzada durante la noche del Año Nuevo lunar de 1968, del 30 al 31 de enero, se saldó con un fracaso militar y terribles pérdidas humanas para los comunistas, pero es considerada como una victoria psicológica contra Estados Unidos gracias a su impacto en la opinión pública. En plena tregua de Año Nuevo, con el apoyo de una gran parte de la población y respaldados por los soldados norvietnamitas, los vietcongs -las fuerzas comunistas basadas en el sur- atacaron donde menos lo esperaban los estadounidenses. Desplazaron así el terreno de hostilidades de la jungla y de los arrozales para atacar un centenar de ciudades del centro y del sur del país. Sin embargo, una vez pasado el efecto sorpresa, los norteamericanos lanzaron un violento contraataque con blindados, bombas y productos químicos. Menos numerosos y peor equipados, los vietcongs tuvieron que abandonar sus posiciones después de haber perdido a decenas de miles de hombres. Sin embargo, el impacto fue desastroso...